«Hasta hace relativamente poco, las soluciones para ahorrar energía en las fábricas no recibían demasiada atención. Hoy, cuando los ahorros potenciales son significativos, rápidos de conseguir y sin riesgos, el tema se toma muy en serio. Para reducir la dependencia de la sala de compresores, no basta con reducir la presión: se trata, en realidad, de lograr una armonía entre la demanda de las máquinas y la gestión del caudal de aire en las fábricas».