Caudalímetros digitales
Un medidor de flujo digital, como un detector de flujo de agua o un caudalímetro para aire comprimido, permite visualizar el consumo real de los fluidos y detectar ineficiencias, lo que lo convierte en un aliado clave para mejorar la eficiencia energética, asegurar la calidad del proceso productivo y prolongar la vida útil de las máquinas.
Tipos de sensores de caudal
Los tipos de caudalímetros digitales que existen, en función del fluido, son:
- Caudalímetros para gases:
- Térmicos (MEMS): Son caudalímetros másicos, que detectan la masa de aire que circula según la disipación térmica y después la convierten en un dato de caudal normalizado.
Son muy usados en aire comprimido por su sensibilidad y bajo consumo.
Todos los caudalímetros digitales de aire comprimido de SMC son térmicos. Entre ellos, PF3A (hasta 12.000 l/min) , PFMB (hasta 2.000 l/min) y PF2M (hasta 200 l/min) destacan como las series más utilizadas por nuestros clientes gracias a su fiabilidad y facilidad de uso. - Vórtice de Karman (Vortex): Detectan el caudal midiendo las variaciones de presión de las turbulencias creadas por un objeto interpuesto en la tubería.
- Rotámetros: Miden el caudal mediante un flotador en un tubo cónico.
- Inserción o Coriolis: Los de inserción se colocan directamente en la tubería; mientras que los sensores de caudal de Coriolis miden directamente la tasa de masa con gran precisión.
- Desplazamiento positivo: Detección del caudal haciendo girar una paleta rotativa y midiendo sus revoluciones.
Dentro de estas tecnologías, SMC ofrece caudalímetros térmicos para la medición de aire comprimido.
Para otras tipologías de caudalímetros, te recomendamos consultar con nuestra red de distribución.
- Caudalímetros para fluidos líquidos:
- Vórtice de Karman (Vortex): Detectan el caudal midiendo las variaciones de presión de las turbulencias creadas por un objeto interpuesto en la tubería.
La serie PF3W de SMC destaca como la serie más utilizada por nuestros clientes gracias a su alta precisión y calidad. - Ultrasónicos: Emplean ondas sonoras para medir el caudal sin contacto directo, por lo que son especialmente adecuados para líquidos limpios o agresivos.
SMC ofrece la serie PFUW para estas aplicaciones. Esta solución permite simplificar el proceso de instalación al poder montarse directamente sobre la tubería con una abrazadera. - Electromagnético: Mide el caudal del líquido basándose en la ley de inducción de Faraday, evitando el contacto directo.
SMC ofrece la serie LFE para líquidos limpios o agresivos. - Diafragma o presión diferencial: Utilizan la caída de presión a través de una placa para calcular el caudal y son ideales para líquidos.
- Inserción o Coriolis: Los de inserción se colocan directamente en la tubería; mientras que los sensores de caudal de Coriolis miden directamente la tasa de masa con gran precisión.
- Desplazamiento positivo: Detectan el caudal haciendo girar una paleta rotativa y midiendo sus revoluciones.
Dentro de estas tecnologías, SMC ofrece caudalímetros vortex, ultrasónicos y electromagnéticos.
Para otras tipologías de caudalímetros, te recomendamos consultar con nuestra red de distribución.
Parámetros para escoger un sensor de caudal industrial
La selección de los sensores de caudal más adecuados para una aplicación específica depende principalmente del fluido aplicable, el nivel de caudal y el tipo de señal.
Una vez definidos estos aspectos básicos, es importante profundizar en otros criterios que permitan afinar la elección y optimizar la relación entre calidad y coste.
En este sentido, los parámetros que determinan la calidad de los sensores de caudal industrial a la hora de realizar una medición precisa son los siguientes:
- Histéresis: Es la máxima diferencia que se puede dar entre dos medidas tomadas de una misma variable, una es la que se mide en sentido ascendente de la variable y la otra la que se toma en sentido descendente de dicha variable. Se suele expresar en % del rango total de la medida (fondo de escala)
- Linealidad: Es la máxima desviación existente entre el valor medido de la variable y el valor teórico que se pueda encontrar en todo el rango de presión.
- Repetibilidad: Es la máxima diferencia (dada en % con respecto del fondo de escala), entre los valores máximo y mínimo medidos, para una misma variable, cuando se repite el valor de dicha variable en varias ocasiones y siempre de la misma manera.
- Sensibilidad: Es el mínimo cambio necesario en el valor de la variable, para obtener una variación medible de dicha variable. Es decir, es la mínima cantidad que es posible medir.
Todos estos parámetros los podrás encontrar en los catálogos de producto de los caudalímetros SMC.
Selecciona tus sensores de caudal en nuestro selector de sensores de caudal y de presión.
Aplicaciones de los sensores de caudal
Algunas de las aplicaciones de los sensores de caudal son:
- Control de llenado de gas
- Control de caudal de agua en sistemas de refrigeración
- Control de consumo para optimizar la eficiencia energética
¿Cómo optimizar la eficiencia energética con caudalímetros de aire comprimido?
En cualquier proceso de eficiencia energética, el punto de partida es la
monitorización.
Sin datos no es posible diagnosticar, y sin diagnóstico no se pueden aplicar mejoras.
Los sensores de caudal permiten visualizar el consumo real de aire comprimido, detectar ineficiencias y tomar decisiones informadas.
Desde SMC recomendamos monitorizar el consumo en función del nivel de implicación deseado y de los costes asociados, aplicando sensores de caudal allí donde realmente aportan valor:
- Nivel básico: control general de planta
Instalar un caudalímetro digital a la salida de la sala de compresores permite conocer el consumo total de aire comprimido. Es el primer paso para detectar desviaciones, establecer una línea base y comenzar a tomar decisiones basadas en datos.
- Nivel intermedio: control por máquina crítica
No es necesario monitorizar todas las máquinas.
Sabemos por experiencia que, en general, el 20% de las máquinas suponen el 80% del consumo.
De cara a identificar esas máquinas de mayor consumo, se pueden utilizar caudalímetros portátiles.
De esta manera, se pone el foco en los puntos de mayor impacto energético.
- Nivel avanzado: control total
Una vez optimizadas las máquinas de mayor consumo, se puede extrapolar la monitorización al resto de equipos.
Aunque su impacto individual sea menor, el control global permite afinar aún más la eficiencia, detectar pequeñas fugas y mejorar el rendimiento del sistema completo.
Para alcanzar este nivel, desde SMC recomendamos aplicar la estrategia 4 bar factory que está formada por 6 acciones clave que implican que las fábricas y las máquinas estén diseñadas para trabajar a 4 bar, aumentando, así, la sostenibilidad sin comprometer su rendimiento.